miércoles, 8 de abril de 2015

Fashion Freedom, fantasía o realidad?

Fashion Freedom...

           

fantasía o realidad?

Existe tal cosa como la libertad-de-la-moda… tal idea, merece cuestión.


El concepto de moda, va mucho más allá del diseño, el mismo comprende un cosmos más denso y profundo. La moda es una costumbre que implica rituales  de disímiles prácticas y esta radicalmente persuadida por la cultura.  La moda es una idea que varía en tiempo-y-espacio y cuyos significados se generan mediante el discurso, es decir, el lenguaje humano.  La moda es un hábito global, una acción cotidiana, que representa un proceso social colectivo y personal. La moda es parte de un sistema interconectado de prácticas culturales, que a su vez delimita los significados que se le atribuyen al concepto. La moda es parte de una industria transnacional con impacto en la economía mundial.

El diseño de moda, es una expresión visual; es la manifestación de una idea que se plasma a través de elementos como la forma, la estructura, el color, la textura y los detalles. A través del tiempo-y-espacio se observa una continuidad y a la vez cambios, que se instituyen como parte de un hecho histórico con capacidad para reflejar genero, nación, clase, edad, lugar, raza-o-etnia y sexualidad. La moda se articula mediante el estilo, que construye su imagen mediante prendas, accesorios y regímenes de belleza; yaciendo de un proceso social de identidad personal y de relacionamiento colectivo.

Desde los primeros registros de la humanidad y en el mundo actual, la vestimenta milita un sistema estructurado de códigos. Símbolos llenos de significado que conciben un argumento de tres dimensiones; lo que es, lo que pretende ser y como es apreciado. A través de la vestimenta el sujeto explora su identidad, se proyecta al mundo y es percibido por otros. En el medio de las vastas lecturas simbólicas de la moda, las masas especulan las tendencias para finalmente dar el veredicto, optando por algunas e instaurándolas como una moda. Estas elecciones son el reflejo del discurso cultural que se manifiesta no solamente en la apariencia sino que a su vez encierra un significado de significancia temporal, es decir que solo tiene valor en tiempo-y-espacio.

La percepción humana esta tan impregnada de cultura, que la moda funda fuertes tensiones en las relaciones sociales. La apariencia posee gran empodero, es por esto que el sujeto modifica su estado natural, siguiendo patrones colectivos, de gustos y conducta para reflejarse de cierta manera, ya sea usual o peculiar.

No solamente es la idílica idea de belleza, la “onda” de gran valor agregado o lo “cool” de pertenecer a un idealizado “life style o estilo de vida”, sino también las consecuencias que implica pretender ser algo y no simplemente ser lo que se es. La moda es incapaz de proporcionar libertad, aunque debido a los significados que el discurso cultural le ha otorgado, se generan este tipo de erráticas asociaciones.

Si pudiese existir tal cosa como “fashion freedom”, seria en un plano donde la vestimenta esté libre de significado, por lo tanto, no existiría tal cosa como moda.  

viernes, 13 de marzo de 2015

Identidad Desconocida

Moda e Identidad



En este cosmos, la apariencia es una estética inevitable, ya que somos parte visual de este mundo y por ende, colectivamente formamos el discurso de la moda. Este discurso, generado a través del estilo-moda-vestimenta, que cambia en el tiempo y el espacio, es parte del discurso cultural, que refleja nuestras costumbre humanas, y mundanas. En el discurso cultural,  los sujetos interactuamos los unos con los otros.

¿Quién soy?, ¿En quién me estoy convirtiendo? Estas preguntas, que son parte de un proceso de subjetividad, no son resueltas solo por nosotros como individuos, sino que hacen parte de un proceso social. Cuando nos vestimos lo hacemos pensando en nosotros, en los otros y a la vez utilizamos datos de los modos en que visten los demás. Es así como procesos individuales de subjetividad, se vuelven colectivos. De este modo como individuos nos involucramos, nos influenciamos y nos percibimos el uno al otro.


Así es como el estilo, la vestimenta, la moda y la ornamentación del cuerpo se convierten en una parte fundamental de la formación del sujeto, a su vez condicionada por aspectos culturales, religiosos y legales, e inherente  al espacio y al tiempo.

miércoles, 11 de marzo de 2015

El género: proceso de marcación, des-marcación y remarcación


Cuando se habla de sexo, indica un constructo biológico: femenino vs masculino, estableciendo una metáfora idílica entre el pene y la vagina. Sin embargo cuando se habla de moda, esta dicotomía, codificada culturalmente,  se construye socialmente y se representa a través de la cultura: rosa-nena vs azul-nene. El género es lo que la gente hace: afeitarse las piernas, aplicarse maquillaje, taparse la cara con un velo; es decir, es una prescripción, un estereotipo de lo que hombres y mujeres DEBEN hacer, que incluye el modo en que han de vestir.

Estudios multiculturales indican que virtualmente en la mayoría de las culturas el roll masculino se considera más importante que el femenino. Es por esto que la perspectiva feminista resuena, habiendo énfasis en que el género no es un concepto neutro, ya que envuelve  una relación de poder.  Durante años la imagen de la mujer ha sido representada como un objeto pasivo, donde el hombre actúa y la mujer se asoma. Según el teorista John Berger:

“El hombre mira a la mujer, mientras que la mujer observa mientas es vista. Este acto, no solo determina la relación hombre vs mujer, sino también la de las mujeres mismas.”

Las representaciones actuales de las mujeres incluyen un perspectiva muy cerrada sobre la idea de belleza, generando contrariedad de autoestima, pues las revistas ilustran un ideal de belleza inalcanzable. Claramente el sexo vende y la silueta femenina,  es  enormemente consumida en el mundo de los medios y la moda. Pero no se trata de cualquier silueta, sino de una hegemonizada en el discurso cultural: flaca, joven y blanca.


Aunque a partir de los años 80’s se empezaron a ver imágenes de hombres mostrando mucha piel, exponiendo sus cuerpos atléticos principalmente sus torsos, aun se estudia si esto modifica la relación de poder entre la mujer y el hombre.

martes, 3 de marzo de 2015

Horst P. Horts vs Tim Walker


¿Buen Gusto?


El gusto es un fenómeno cultural de patrones que hacen referencia a las elecciones y preferencias de una determinada sociedad o grupo. El “buen gusto”, vulgarmente dicho, es la habilidad para juzgar lo bello, lo bueno y lo que es apropiado. El buen gusto está ligado a la apreciación o sensibilidad del arte, ya sea en las artes plásticas, culinarias, literarias o cualquier medio de expresión artística, incluyendo la moda.

Desde tiempos platónicos el ser humano ha buscado lo bello. La estética, es una rama de la filosofía que estudia la esencia y la percepción de lo bello, es decir; los significados que durante un tiempo determinado definen lo que es bello, bueno y apropiado. Estos significados cambian constantemente y manifiestan aspectos culturales de la sociedad. Algunas de estas percepciones (de gustos) son más apreciadas que otras, es decir, que han adquirido más valor por la sociedad; pero como entre gustos, no hay disgustos, las apreciaciones suelen ser diversas y reflejan distintos puntos de vista.

El  gusto está condicionado por factores culturales y económicos. Se dice que el “buen gusto” está ligado a la educación y al origen social; es por esto que se suele hablar del gusto refinado, que es de índole elitista; y el gusto popular, generado por las masas. Esta ley también se debate en el mundo de la moda. Por un lado está la idea sobre el afán de distinción de las clases más altas, quienes consumen la moda más refinada, generando en las masas una aspiración que los impulsa a imitar su vestimenta; y por el otro se habla de la democratización de la moda, que anula los signos de distinción social y económica.

La moda se auto-conceptualiza para generar sus propios significados y añadir a si misma valores que conciernen a la sociedad de consumo para lograr que el consumidor se identifique con la misma y la consuma. Es decir, que la moda no vende ropa, sino que vende una idea. Las  percepciones en la moda hacen referencia a una sintaxis visual, un lenguaje complejo y lleno de significados, que se perciben también de forma sensorial. Estas percepciones pueden aparecer en forma de “razones” o “emociones”. Es decir, que aunque el arte y la moda no hablan, si expresan.

Si el gusto es el reflejo de lo que se considera bello, bueno, y lo que es apropiado; y la moda expresa en parte, los gustos de la sociedad actual, que podríamos decir de nosotros mismos y de nuestro entorno?

Fotografias de Jamie Nelson


lunes, 2 de marzo de 2015

Moda: Lo obsoleto




En el imperioso mundo de la moda, prima un desmedido encanto por lo bello. En ese mundo de fantasía, donde ya no se vende ropa sino un estilo de vida, se acentúan nombres de marcas con empodero, que destellan sus seudónimos con hilos fulgurantes.  

Tras las imágenes de los medios, se ven las masas anhelantes de consumir las realidades vanas de aquellas fotografías tan fascinantes. En este mundo tan mundano, tan humano e inhumano,  tan simple y opulento, tan pequeño y a la vez tan grande, convivimos en una dimensión de disímiles realidades.


Mientras unos irguen con jactancia la majestuosidad de su vestimenta otros se atavían con carencia. Hay gente cuyo vestir es enjuiciado por la vanidad, mientras otros gimen de sofrió, de ardor y de pena. El equilibrio está en la simpleza de la vida, en la grandeza de nuestros corazones y en la humanidad que concede el respeto con el que debemos relacionarnos. 

Tras la lente de Avedon - Fashion Photography


        

Richard Avedon                                                                                                    

Gran fotógrafo Americano... Un obituario publicado por el The New York Times, afirmaba que: sus fotografías de moda y sus retratos habían ayudado a definir, en Estados Unidos, durante el último medio siglo, la imagen de belleza, elegancia y cultura.

Paris post-guerra   

                                  
Durante los años de la Segunda Guerra Mundial, la industria de la moda en Nueva York creció ante el silencio de la moda francesa. Cuando se introdujo la ley L-85 (restricciones de materia prima para la confección), en 1943, la mayoría de los diseñadores de la ciudad de Nueva York ya habían mostrado siluetas que requerían menos tela, con diseños que representaban a mujeres más independientes.

El panorama post-guerra transformó de la industria de la moda, de una aristocracia leal a las prendas confeccionadas en Paris, a una perspectiva amplia, apuntando su atención hacia la ciudad de Nueva York. Se destacaton algunas revistas americanas de moda, dándole reconocimiento, también, a los fotógrafos del momentum.

El fotógrafo americano Richard Avedon viajo de Nueva York a Paris-post-guerra, con una misión delegada por la revista de moda Americana, Harper’s Bazaar: “mode-française” bajo perspectiva yankee. En las fotografías se veía a las modelos en las calles, casinos, tiendas y salones; vendiendo así, no solo a Dior o Cardin, sino a la mismísima Paris.

Los americanos conocieron a París, a través de las fotografías de Paris y de un léxico francófono dado a conocer por la revista. La producción fotográfica, influyó en la reforma de la ciudad, mostrando una Paris sin rastros de la guerra.  Esta visión cambio la percepción de los americanos y París dejo de ser la ciudad invadida durante el periodo de guerra, restableciendo todo su glamour. El mismo Avedon, en el 2003 dijo haber ayudado al reforma de Europa a través de las fotos de la revista Harper’s Bazaar.

Avedon trabajó para las mas celebres revistas de moda, consiguiendo elevar la fotografía de moda al rango de lo artístico. Ademas, durante los años 60’tas, también se rebeló como un artista comprometido con las inquietudes sociales de su tiempo. Publico muchos de sus trabajos y sin lugar a dudas, dejo su huella en la moda.

Fotografias de Richard Avedon en Paris






sábado, 28 de febrero de 2015

Los colores de Milano Fall/winter/2015/2016


Les Copains                                            Lucas Nascimento
Roberto Cavalli                                         Blugirl
Gucci                                                 Alberta Ferretti                   
Lucas Nascimento                       Emporio Armani
Gucci                           Luisa Beccaria

Gucci                                          Moschino
Emilio Pucci                                      Versace
Prada                                         Versace
Moschino                                        Fendi
 Blumarine                                     Fendi
 Fendi                                         Giamba
Marni                                        Emilio Pucci



jueves, 26 de febrero de 2015

NY Urban Chic - Fall/Winter/2015/2016

Victoria Beckham                              Custo Barcelona
 BCBG Max Azria                                  Michael Kors
Carolina Herrera                                         Ralph Lauren
 Prabal Gurung                                          Zac Posen
Marchesa                                          Michael Kors