El gusto es un fenómeno cultural de patrones que
hacen referencia a las elecciones y preferencias de una determinada sociedad o
grupo. El “buen gusto”, vulgarmente dicho, es la habilidad para juzgar lo
bello, lo bueno y lo que es apropiado. El buen gusto está ligado a la
apreciación o sensibilidad del arte, ya sea en las artes plásticas, culinarias,
literarias o cualquier medio de expresión artística, incluyendo la moda.
Desde tiempos platónicos el ser humano ha buscado lo bello. La
estética, es una rama de la filosofía que estudia la esencia y la percepción de
lo bello, es decir; los significados que durante un tiempo determinado definen
lo que es bello, bueno y apropiado. Estos significados cambian constantemente y
manifiestan aspectos culturales de la sociedad. Algunas de estas percepciones
(de gustos) son más apreciadas que otras, es decir, que han adquirido más valor
por la sociedad; pero como entre gustos, no hay disgustos, las apreciaciones
suelen ser diversas y reflejan distintos puntos de vista.
El gusto está condicionado por factores culturales y
económicos. Se dice que el “buen gusto” está ligado a la educación y al origen
social; es por esto que se suele hablar del gusto refinado, que es de índole
elitista; y el gusto popular, generado por las masas. Esta ley también
se debate en el mundo de la moda. Por un lado está la idea sobre el afán de distinción
de las clases más altas, quienes consumen la moda más refinada, generando en
las masas una aspiración que los impulsa a imitar su vestimenta; y por el otro
se habla de la democratización de la moda, que anula los signos de distinción
social y económica.
La moda se auto-conceptualiza para generar sus propios
significados y añadir a si misma valores que conciernen a la sociedad de
consumo para lograr que el consumidor se identifique con la misma y la consuma.
Es decir, que la moda no vende ropa, sino que vende una idea. Las
percepciones en la moda hacen referencia a una sintaxis visual, un
lenguaje complejo y lleno de significados, que se perciben también de forma
sensorial. Estas percepciones pueden aparecer en forma de “razones” o
“emociones”. Es decir, que aunque el arte y la moda no hablan, si expresan.
Si el gusto es el reflejo de lo que se considera bello, bueno, y
lo que es apropiado; y la moda expresa en parte, los gustos de la sociedad
actual, que podríamos decir de nosotros mismos y de nuestro entorno?
